Peru, Narrativas, Leyendas, Mitos, Religion
Sábado, 11 Enero 2014 17:54

Llaqta Maqta

Escrito por

Costumbre del distrito de Chungui, provincia de La Mar, departamento de Ayacucho. Época Republicana.

¡Por fin, hoy es o no es!, se dijo Juan, su corazón saltaba de alegría pero de pronto sus ojos se llenaron de lagrimas al recordar los desprecios y desplantes de María; él se había enamorado de la muchacha más bonita de Chungui, mas ella ni caso le hacía. La decisión estaba tomada, en la noche se lo diría, pensando en ello, tiró unas piedrecillas al río, testigo de sus penas pero al mismo tiempo, el majestuoso Chunguimayu fue su fuerza para insistir en su lucha y la inspiración para conquistar a su amada.

Llaqta maqtakuna hamurunña…. ¡ya llegaron los muchachos del pueblo!...

Pronunciaba en voz alta don Gerardo, uno de los campesinos mayores que tenía su estancia en Potoa Pata, ubicado en un cerro aledaño al río. Todas las muchachas casaderas de Chungui estaban ya, unas habían llegado desde las más lejanas estancias, otras eran del pueblo; se alegraron al escuchar a don Gerardo, los muchachos del pueblo llegaban con la música. La diversión estaba asegurada, sería una noche linda donde mezclarían sus melodiosas voces con los acordes amorosos de las mandolinas y las voces varoniles. Era noche de luna, de fiesta y amistad.

Era la oportunidad que Juan estuvo esperando, había ensayado una canción para ella ¡por fin, la conquistaría! Aunque ya se había hecho la idea del rechazo, era la última vez que insistiría Había preparado su corazón para el rechazo y como varón tenía que hacer saber a María que no era un juguete, que él también podía despreciarla como ella lo hacía con él. ¡Quién entiende las cosas del amor!

La noche avanzaba, el jolgorio se hacía más bullanguero, la alegría juvenil estaba en su cenit. De pronto Néstor le da un codazo a Juan y le dice: Ya pues Juan, mándate… Canta la canción, yo te acompaño… La María está contenta, te va a escuchar….

Juan, sudando y nervioso, tragando saliva… alza su voz y dice: Escuchen… tengo una nueva canción… yo lo hice para María…...

Ahhhh…. –pronunciaron todos- A ver canta pues -le dijeron las muchachas, que miraban de reojo a María que estaba colorada de vergüenza.

Entonces, Juan canta acompañado por su mandolina

Agüita del río Chungui
si fueras cerveza te tomaría,
si fueras licor te bebería
Para qué voy a tomarte,
para que voy a beberte
sabiendo que eres veneno 
sabiendo que eres mi muerte.
Linda chunguinita, dueña de mi corazón
tu boca melosa fue la causa para quererte
fue la causa para amarte
si piensas que siempre voy a quererte
que siempre voy a amarte, te equivocas ingrata
en vez de quererte, en vez de amarte,
al río Chungui yo me daría
al río Chungui me entregaría

En medio del jolgorio general, por fin, Juan había declarado que ya no sufriría más, el mensaje estaba dado.

María se sintió asustada, su pecho se comprimió de angustia porque Juan se alejaba de su corazón. Ya ni su juguete sería. Entonces, buscando el momento oportuno, mientras la muchachada cantaba y bailaba alrededor del fuego, María se dirige hacia Juan, que estaba lejos de todos, triste en su soledad.

Juan… Juancitucha… perdóname… no pensé que estabas tan dolido… perdóname… dijo con voz temblorosa la bella María.

No quiero saber nada de ti… Vete… déjame solo… contestó Juan fingiendo estar molesto.

Ya pues Juan, no te hagas de rogar…. Discúlpame… rogaba María.

Ya no quiero quererte, mucho te pedido que seas mi esposa, que seas el amor de mi vida… pero tu me has despreciado tanto… te has burlado de mi.. por eso para despedirme para siempre hice esa canción para ti…

Entonces, María se mantiene en silencio un momento, reflexiona y le dice al muchacho:

Juan… mírame.. mírame a los ojos.. Juan la mira, la muchacha le dice: Lo he pensado bien, perdóname por todo lo que te hice, tu canción me ha gustado mucho… tú eres el mejor muchacho que hay en Chungui… ya te estaba mirando y tienes tu carácter…eso me gustó de ti… ahora, con tu canción, me he dado cuenta que estaba enamorada de ti… Juan…. Te acepto… Acepto ser tu esposa…

Era increíble lo que estaba escuchando, por fin, la muchacha de sus sueños era suya… El Maqtacha Juan emocionado abraza a María y la besa tiernamente, después de un rato juntos vuelven a la fiesta y todos los festejan y bailan alrededor de ellos. El Potoa Pata, una vez más, era testigo del nacimiento de un nuevo amor. Historias de amor como a esta, se habían repetido de generación en generación al son del “llaqta maqta”, de la mandolina y los cantos de amor de las muchachas y muchachos. ¡Era la costumbre!

Meses después, Juan, con su inseparable mandolina, bien vestido iba acompañado de sus padres a la casa de María, a pedir oficialmente su mano. Era el “warmy urquy”, que significa: sacando a la muchacha, donde también se cantó y se bailó al son del Llaqta Maqta para expresar la alegría y felicidad de las dos familias. Cuando Juan y María techaron su casa en el wasi qispiy, y recibieron la cruz en el cruz apaykuku, cantaron y bailaron al son del Llaqta Maqta, costumbre que acompañará durante toda la vida a todo buen chunguino.
¿Qué lecciones sacamos de este relato?

Primero
Si cortejas a una muchacha, hazlo con responsabilidad.
Tal como lo hizo Juan con María, al entregar su amor para toda la vida.

Segundo
Si amas a alguien no lo hagas sufrir.
No hagas lo que hizo María que casi pierde a Juan por sus desplantes.

Tercero
Valora y practica las costumbres y tradiciones de tu tierra y la de tus padres.
Tal como lo hicieron Juan y María al valorar y practicar la costumbre de sus ancestros: el Llaqta Maqta.

Autor: “Chungui” página web de Moner Lizana. Versión libre de Guillermo Huyhua y Rosa Arroyo.

Sábado, 11 Enero 2014 17:53

Razzu Willka y Waman Tika

Escrito por

Cuento de Huanta, Provincia de Huanta, departamento de Ayacucho. Época Inca.

El Templo Inka Raqay donde las más bellas cuzqueñas adoraban al dios Sol se ubicaba en Huanta y entre todas las ñustas destacaba por su gracia Waman Tika que ese día se hallaba junto a Ccoyllur, la mamakuna que cuidaba a las ñustas, preparando chicha para la ceremonia sagrada, pero al faltar unos ingredientes, sale la joven del templo y se dirige hasta las orillas del río Cachi para recoger llantén y pinco pinco.

¡Qué día más caluroso nos has regalado hoy padre Sol! Tu servidora Waman Tika, flor de águila, te lo agradece, dice alzando sus manos al cielo.

Buscando llantén llega hasta un remanso del río, donde ve reflejada su imagen en las tranquilas aguas que semejaba un gran espejo. Se agacha y aupando entre sus manos toma un sorbo del cristalino líquido y extasiada dice: ¡Hum, qué fresquita está tu aguita, gracias río Cachi! Y moja su rostro sofocado por el brillo de su padre, el sol.

Al sentir la sensación de frescura se siente tentada de bañarse, no recuerda las palabras y consejos de la mamakuna Ccoyllur, ella había dicho a todas las ñustas: “Ustedes, son las hijas del sol, jamás deben mostrarse ante ningún mortal, menos mostrar su cuerpo, el día que una de ustedes lo haga, será expulsada de Inka Raqay. ¡Cuidadito, entonces!”.

Waman Tika no se resiste más mira a todos lados y creyéndose sola dice: ¡Aprovecharé para darme un baño!, cantando una hermosa melodía, se quita su ropa, quedando en camisón y se mete en las aguas límpidas del río Cachi.

Pobre inocente, no podía imaginarse de las consecuencias de tal osadía, porque no tan lejos de allí, oculto tras un árbol se hallaba el poderoso jefe huantino Razu Willka, miraba embelesado la belleza de la ñusta.

Razu Willka era respetuoso con los incas pero siempre había mantenido una actitud inconforme y desafiante frente a los incas y hasta los odiaba, cuando recordaba que los mejores guerreros habían muerto en Ayahuarcuna y Quinua cuando fueron conquistados por los incas a sangre y fuego, les habían arrebatado las mejores tierras del valle y los obligaban a vivir en las punas y habían reemplazado al su dios Wamán por el dios Sol en Vilcas. Pero los incas repetaron a los jefes huantinos y le dieron libertad de tránsito.

Razu Willca aprovechando que podía ir donde quisiera estaba desde hace tiempo rondando el Templo y un día había visto a Waman Tika, y desde ese día quedó prendado de ella; él no considero que todo varón estaba prohibido mirar a las ñustas sagradas del Sol bajo pena de muerte. Esa mañana la había visto salir y la siguió.

Bien pues, La inocente Waman Tika distraída se bañaba en el remanso y de pronto sintió una mirada perturbadora, levanta la mirada y descubre que un hombre la miraba, asustada se cubre con sus manos diciendo: ¡Oh, no… alguien me ha descubierto!...

Desesperada mira al cielo y clama: ¡Padre Sol, cúbreme de las miradas impropias de los hombres! Corriendo sale de las aguas hasta donde esta sus ropas.

El dios Sol le envía con la diosa Pachamama un velo blanco de nube que la cubre toda, pero solo por un instante, porque Razu Willka, saliendo de su escondite, sopla con fuerza para que se le caiga el velo de nube que cubría el cuerpo de la ñusta.

Admirando la belleza de la joven cuzqueña, el atrevido apu huantino, entre emocionado y soberbio le dice: ¡Adorable hija del Sol! ¡Waman Tika esplendorosa!.. Permite que este humilde enamorado contemple tu belleza sin par.

Sin hacer caso de las palabras del valeroso huantino, Waman Tika trata de coger su ropa para cubrirse, buscando ayuda de la diosa Pachamama, dice: ¡Pachamama, diosa bienhechora! ¡Ayuda a salvar mi pureza!

La diosa, para proteger a la bella ñusta, coloca una frondosa rama delante del impetuoso Razu Willca. Así, le da tiempo a Waman Tika, que presurosa se viste mientras lloraba desesperada.

La diosa Pachamama, molesta, le dice al atrevido Razu Willka: ¡Márchate Apu Razu Willka! ¡Has labrado la desgracia de Waman Tika con tus indiscretas miradas!. Razu Willka indolente le da la espalda y se va.

Coyllur, desde lo alto del templo había visto toda la escena y estaba muy indignada por el descuido de Waman Tika que había provocado esa enojosa situación. Por eso, viéndola venir baja y sale a las puertas del templo, donde detiene a la joven, diciéndole: ¡No tienes nada que contarme Waman Tika! Lo he visto todo. Me horroriza lo que has hecho.

Molesta le dice: ¿De qué te sirvieron mis consejos? Tu necedad permitió que un hombre, el Curaca Razu Willka, te haya mirado casi sin ropas. Por ello ¡ya no puedes ingresar al templo de nuestro padre Sol!

Mirándola con desprecio arguye: ¡Has sido profanada! ¡Aquí, ya no hay lugar para ti! Ahora ve y cuida de tu destino. Diciendo esto, Coyllur, cierra las puertas del templo en la cara de Waman Tika que cae de rodillas llorando su desgracia, las lágrimas que caían a raudales se iban convirtiendo en rocas cristalizadas y el valle volvíase un roquedal.

Dándose cuenta del mal que causaba, Waman Tika invoca a Pachamama diciendo: Pachamama, madre bendita, que mis lágrimas no dañen este lugar sino que sirvan para regarlo, y que este valle siempre conserve su verdor.

Rauraq, amigo de Razu Willka que había observado toda la escena, presuroso va en busca del apu y le cuenta lo sucedido.

Razu Willca se dirige hasta donde está Waman Tika decidido a pedirle que sea su esposa, al llegar allí, ve a la ñusta arrodillada, se acerca a ella e intenta cogerla del brazo para levantarla; entonces un trueno retumba en el lugar y se ve la luz de un relámpago.

La diosa Pachamama había impedido que Razu Willka toque a Waman Tika, detiene la acción del huantino cubriéndolo con una manta y le dice:
¡Alto Razu Willka! ¡No puedes tocar a una Virgen del Sol! Es voluntad del dios Sol que te conviertas en majestuoso nevado, protector de estas comarcas y como no obraste por maldad sino por amor, el padre Sol te concede el consuelo de que tus lágrimas se unan a la de tu amada Waman Tika en este bello vergel, destinado a ser la Esmeralda de los Andes.

Y así Razu Willka y Waman Tika fueron castigados por no cumplir las leyes sagradas del dios Sol, pero debido al amor que el huantino sentía por la bella cuzqueña, juntó sus lágrimas con las de la joven para siempre en el bello valle de Huanta..

¿Qué lecciones sacamos de esta leyenda?


Primero
Cuando tengas un deber que cumplir, no te distraigas en el camino.
Tal como hizo Waman Tika cuando decide bañarse dejando la labor de recoger las plantas de llantén y pinco pinco.

Segundo
Piensa en las consecuencias antes de tomar una decisión, sino te acarreará desgracias.
Tal como le pasó a Waman Tika cuando no pensó en las consecuencias de tomar un baño fuera del templo pues era prohibido por las leyes sagradas de los incas.

Tercero
Aunque el corazón se te desgarre, cumple con tus obligaciones.
Es lo que hizo la mamacuna Ccoyllur sin tener más contemplaciones con Waman Tika.

Cuarto
Si amas no debes ser imprudente, puedes dañar al ser que amas.
Tal como pasó con Razu Willka que por imprudente perdió a la casta Waman Tika que estaba prohibida para los ojos de los hombres.

Autor: Recopilada por Saturnino Ayala Aponte. Version Libre

Sábado, 11 Enero 2014 17:53

El Apu Sarasara y la Laguna de Parinacochas

Escrito por

Provincia de Parinacochas Distritos de Incuyo y Pullo
Versión libre

La diosa Coropuna, bella y atrayente como ella sola, se encontraba lavando ropa en un riachuelo de la meseta de Parinacochas, sobaba y enjuagaba e iba exprimiendo anacos de colores, chumpis y una linda apacha color marfil, mientras tarareaba melodiosas notas con su dulce voz, detrás de la loma la observa embelesado Sayachipa, un pequeño dios guerrero, quien le hace conocer su sentimiento lanzándole pepitas de oro cada cierto tiempo,

Coropuna al sentir los golpes y ver las pepitas doradas mira a sus espaldas pero no ve a nadie.

Sayachipa travieso sonreía al verla así y silbando siguió tirando más y más pepitas.

Molesta Coropuna se levanta mostrando toda su belleza y caminando hasta el lugar de donde venían las pepitas dice:
-¿Quién se atreve a molestarme lanzándome piedrecitas? No sabe que soy Coropuna la diosa adivina de las cordilleras; vengo a esta meseta incomparable invitada por su propio dueño, el poderoso Apu Sarasara.

Al llegar a la loma ve a un pequeño hombrecillo que salta y sale sonriente y con actitud amigable dice:
-Soy yo, hermosa Coropuna, me llamo Sayachipa y soy súbdito del Apu Sarasara.

Coropuna lo mira sorprendida y le dice:
-Bien, pequeño guerrero, pero ¿no sabes que es costumbre lanzar piedrecitas a una
dama sólo para enamorarla?

Sayachipa osado arroja más pepitas a los pies de Coropuna y riendo le responde:

-Bellísima diosa Coropuna te he lanzado pepitas de oro para demostrarte mi admiración.

Coropuna lo mira preocupada y le contesta diciendo:
-Debes estar mal de la cabeza joven guerrero porque si Sarasara se entera de tu acción, te hará trizas...

Ordenándole le dice: Anda ¡Vete de aquí!

Sayachipa, terco se acerca a Coropuna, trata de tomarle las manos a la diosa que se aleja y le dice: 
-Por tu hermosura, bella diosa, me enfrentaré al propio Sarasara, si es preciso.

Sarasara desde lejos lo había visto y oído todo, se acerca presuroso hasta donde está Coropuna y Sayachipa, al ver que el Apu se acerca la diosa dice angustiada a Sayachipa:
-¡No sabes lo que dices, Sayachipa! Veo venir a Sarasara ¡Huye!

Sayachipa levanta los hombros y rien do le dice: -¡No le tengo miedo!

Sarasara se acerca y furioso se pone frente a Sayachipa diciéndole:
-Con que enamorando a mi prenda, joven atrevido. ¡Fuera de aquí!

Sayachipa altivo se cuadra frente al Apu Sarasara diciéndole:
-¡No me iré poderoso Sarasara porque también tengo derecho a buscar el amor!

-Claro tienes derecho al amor...pero busca jóvenes de tu edad y tamaño. No mires tan alto que Coropuna es mía, le contesta Sarasara.

Sayachipa en tono acusador le dice a Sarassara:
- Entonces ¿por qué enamoras a las diosas Solimana y Pallapalla? mirando de reojo a Coropuna que se sorprende y gesticula mirando a Sarasara.

El Apu se acerca amenazante a Sayachipa que sigue gritándole:
- Claro, ¡Quieres acaparar a todas las jóvenes hermosas de la comarca! Eso, ¡No te lo permitiré! Diciendo esto ataca a Sarasara lanzándose a sus pies... lo hiere.

Sarasara se pone en guardia gritando:
-¡Te haré pedazos y aprenderás a respetarme!

Pelean ardorosamente hasta que Coropuna los separa al notar que Sarasara ha golpeado a Sayachipa.

Coropuna molesta le dice: -¡Basta, Sarasara...Sayachipa está maltrecho!

El Apu deja al atrevido y se sienta, Coropuna ayuda a Sayachipa y lo deja a un lado diciendo:
-Descansen y curen sus heridas que se hace de noche y yo debo volver a mi lugar, se despide y se va.

Sayachipa y Sarasara se sientan a curarse, luego el pequeño se cubre con un poncho y Sarasara con un manta oscura coronada de blanco y extiende a sus pies una manta celeste de gran tamaño y se duerme.

Al día siguiente, Coropuna regresa al lugar donde dejó a los rivales y se encuentra con una inmensa laguna al pie del Sarasara, ve a los dos hombres que aún duermen.

Sayachipa está lleno de moretones. Coropuna lo mira y dice:
-¡Pobre Sayachipa! Parece un envoltorio.

Acercándose a Sarasara lo saluda, diciendole: -¡Eterno seas Apu Sarasara!

Sarasara se levanta quitándose el manto le dice:
-¡Buen día a Pachamama! ¡Gracias por venir a verme querida Coropuna!

-¡Es un día memorable, eterno Apu Sarasara porque apareció esta hermosa laguna en la meseta! ¿Cómo apareció? Pregunta la diosa.


-Eres adivina, hermosa Coropuna y lo sabrás de todas maneras. Ocurre que en la noche sufrí fuertes dolores por las heridas que me causó Sayachipa en los pies y rodillas con sus puñetes, patadas y mordiscos. Confieso que lloré de dolor y mis lagrimas formaron esta laguna –dice Sarasara.

-Debes reconocer que Sayachipa es un valiente, poderoso Sarasara -dijo Coropuna. Ahora veremos la suerte de tu laguna en las hojas de la coca.
Sabes poderoso Apu que tu laguna se poblará de parihuanas y que saldrán de ella cuatro hermanos y cuatro hermanas que poblarán tus tierras fértiles, regadas por los ríos Huancahuanca y Sanqarara.

-Así será mi buena Coropuna, dice Sararara.

Y así fue como se pobló esta hermosa región.


¿Qué lecciones sacamos de esta leyenda?

Primero
No ser desleales, las mujeres ajenas se respetan.
Sayachipa fue desleal con Sarasara y por ello recibe su castigo.

Segundo
Las mujeres honradas siempre se respetan y se dan a respetar.
Tal como lo hizo la diosa Coropuna al no hacer caso a Sayachipa.

Tercero
No hay enemigo pequeño, de todos debemos cuidarnos.
Sarasara fue herido por quien menos pensaba.

Cuarto
No acomplejarse creyéndose ser superior sino que hay que saber reconocer males y dolores para superarlos.
Sarasara demostró su grandeza al reconocer el dolor que le había producido el pequeño dios, pero ello no lo amilanó.

Autor: Recopilada por Luis Márquez Cuadra

Sábado, 11 Enero 2014 17:48

La Reina de Armendariz

Escrito por

Cuento de Apongo, Provincia de Fajardo, departamento de Ayacucho. Época virreynal.

(Silbando carnavales)
Una tarde, Daniel, un aponguino veinteañero, iba camino a su estancia, cerca ya, a la Laguna de Turpo divisa a lo lejos, al centro de la laguna a una hermosa joven, muy asustado se acerca y se da cuenta que está sentada en un trono de oro radiante, es blanca como la luna y su ropa brilla como el sol. Daniel corre al verla y a gritos le dice: ¡Sal de ahí! Te vas a ahogar

Entonces en un cerrar de ojos la joven llega a la orilla, Daniel la ve de cerca, maravillado y boquiabierto por tal belleza, tartamudeando se acerca y pregunta:

- ¿Quién...Quién eres?
Ella le contesta: -Soy la Princesa de Armendáriz.

- ¿Armendariz?, que es, donde queda, qué haces aquí...fueron tantas preguntas a la vez que Daniel le hizo a la joven.

Èsta muy triste le responde: - Armendáriz es mi pueblo, queda en España. Estoy aquí porque he sido raptada por el diablo quien me encantó y me convirtió en su esposa. Yo estoy muy triste porque quiero volver con mis padres y mi gente.

Cada tarde a partir de ese día, los dos jóvenes, se encontraban, charlaban hasta que se enamoraron. Pero un día la joven llorando le dice a su amado: - Daniel, es mejor que te vayas y no vuelvas más, mi marido llega mañana a las doce, si te encuentra de seguro te lleva al infierno.

El corazón de Daniel se rebela y su cerebro maquina: “mañana me enfrentaré al diablo y lucharé por mi amor”. Se despide muy triste de la princesa y vuelve a su estancia.

El sol en el poniente daba las 12 del mediodía, Daniel con paso firme se dirigió hasta el lugar de su cita diaria, iba dispuesto a pegarle al diablo y a quien se opusiera a su amor. Llega hasta las orillas de la Laguna de Turpo y ve al diablo echado junto a la princesa flotando en el centro de la laguna. La joven se sorprende al ver a Daniel y con un fuerte hipo despierta a su marido, el diablo se levanta y mira a Daniel despectivamente y le dice: - ¡Ajá!... ¡Tu eres el mortalcito que quiere quitarme a mi mujer!... ¿Cómo te atreves miserable aponguino a semejante propósito?

Daniel temblaba de pies a cabeza cuando escuchó la estentórea voz de diablo, respiró profundamente y con voz bronca responde: 
- Te reto diablo. ¡Voy a luchar por ella, porque la amo!

- ¡Muy bien! – dijo el diablo- “!Pelearemos! ¡si me ganas, te la llevas, si yo gano te llevo al infierno con ojotas y todo!

Daniel y el diablo se enfrascan en una dura lucha de tres días. Al tercer día, Daniel cansado invocó a Dios por más fuerza, entonces aparece una extraña niña que le ofrece pan y vino que le dieron una fuerza extraordinaria y así pudo vencer al diablo.

- ¡Me ganaste! – dijo el diablo - ¡llévate a esa ingrata!

Diciendo eso desapareció y la laguna se convirtió en un puquio. La joven había quedado en medio del puquial.

Daniel cansado y contento lleva a la princesa a su casa, la acomoda lo mejor que puede dentro de su pobreza y se duerme. Al despertar se encuentra con una desagradable sorpresa, no estaba la princesa y en su lugar sólo encuentra una carta que decía:

- ¡Daniel, querido, vuelvo a mi hogar, me voy a ver a mis padres, quizás nunca volverás a verme. Gracias por mi libertad. Adiós amor mío!

Daniel, loco de desesperación y más enamorado que nunca llora de dolor y decide ir en busca de su amada, llegaré a Armendáriz se dice,

Camina día y noche, camina así por mucho tiempo; llega hasta la selva, va preguntando, nadie sabe de lo que habla...hasta le creen loco; hasta que llega a la casa de la madre de todos los animales. Allí le dan alojamiento y llega una joven gavilán que le informa que la princesa a quien busca se va a casar y que están preparando un gran banquete.

Daniel se desespera y le pide que lo lleve hasta el lugar donde esta su amada, la gavilana le dice que no puede cargarlo y que el viaje durará tres días... Daniel llora de desesperación...al verlo así el cóndor se ofrece llevarlo en su espalda a cambio de un toro diario. Y así, Daniel acompañado del cóndor y dirigido por la gavilana llegan a las puertas del Castillo de Armendáriz.

Los habitantes del pueblo se sorprenden al ver a Daniel, era un extraño de rara vestimenta: ojotas de piel de llama, chullo, poncho y pantalones de bayeta. Las noticias del extraño llegaron a oídos de la princesa. Ella emocionada sale al balcón y desde allí ve a su salvador, a su amado Daniel, el valiente matadiablo.

Con los corazones rebosantes de alegría ambos se encuentran y se confunden en un fuerte y tierno abrazo. El latir de sus corazones se hicieron uno solo y la felicidad también.

La princesa había contado a su padre, el rey de Armendáriz, toda la historia y cómo se había salvado, y por eso Daniel ya era famoso en el reino.

Entonces, el rey convoca al príncipe consorte y le ruega cancelar el matrimonio a cambio de muchas riquezas, el compromiso se anula. Y pacta el matrimonio de Daniel con su única hija porque había devuelto la felicidad al reino. Así, en medio de la alegría del reino, Daniel, convertido en príncipe en tierras extrañas, se casa con la princesa de Armendáriz. Ambos serían los futuros reyes de este reino que volvía a ser feliz después de mucho tiempo. Colorín colorado el amor había triunfado.

¿Qué lecciones sacamos de este cuento?

Primero
Siempre se debe decir la verdad, por encima de todo.
Tal como hizo la princesa al contarle su historia a Daniel y luego a su padre.

Segundo
Siempre se debe luchar con valentía por los sueños que se persiguen.
Tal como hizo Daniel al enfrentar al diablo por el amor de la princesa.

Tercero
Aunque tengas fracasos, debes ser perseverante en la lucha por tus sueños.
Tal como hizo Daniel cuando fue a Armendáriz buscando a su amor y donde también encontró la riqueza y el reconocimiento por su obra.

Autor: Contado por Daniel Huyhua. Versión libre.

Sábado, 11 Enero 2014 17:42

Tres Mascaras

Escrito por

Huamanga colonial, 1706,

En una de esas hermosas noches huamanguinas, una bella muchacha llamada Isabel, lloraba desconsolada… ¿Qué pasa, Isabel?, ¿Porqué lloras?, preguntó Ricardo, su joven enamorado.

¡Ay, Ricardo mío,… lo nuestro no puede ser…. Mi padre ha prometido mi mano al Marqués de Valdelirios, dijo sollozando Isabel.

¿¡Cómo!?, ¡no puede ser!..... Isabel,… ¡vámonos lejos.!... ¡cásate conmigo!.. viviremos juntos una vida feliz … dijo el joven enamorado desesperadamente.

La bella Isabel le contestó… Ricardo,… tengo miedo… no puedo enfrentarme a mi padre….. y así, continuaba llorando.

La sombra negra de la tragedia empezaba a envolver a Huamanga y a esta linda parejita debido a la impertinente intervención paterna, pues había prometido a su hija a un anciano y rico hacendado.

Enterado de las intenciones del padre, el joven Ricardo, también perteneciente a una noble familia, planeó el rapto de su amada, sin importarle las consecuencias….

Ya, durante la noche del rapto planeado, Ricardo sigilosamente sube la pared que le conduciría a la habitación de Isabel, cuando de pronto escucha…..

¡Hey!, …¡Hey!....¡Joven Ricardo!... ¿No sabe usted que me ofende al intentar acercarse a las habitaciones de mi prometida a estas horas de la noche?... Saque su espada, que en estos momentos lavaré mi honor con su sangre…. Dijo el Marqués de Valdelirios.

Ricardo, aceptó el lance por defender su amor por Isabel frente al viejito metete, y, empezó una recia y dura lucha en la calle que llamó la atención de Isabel y su padre, el Marqués de “La Totora”, quienes al ver la lucha quedaron estupefactos…. Hasta que sucedió lo que tenía que suceder….

Aggg, Agggg… dijo el Marqués de Valdelirios, que había recibido una estocada mortal de la espada del joven Ricardo.

Al ver a su amigo caído, el Marqués de la Totora, se enfureció y dijo…. ¡Ricardo!… ¡Mal nacido!... ¿cómo osas matar al prometido de mi amada hija?

Entonces, cogió la espada del caído y ataca con furia a Ricardo, que opta por defenderse del ataque desesperado del padre de Isabel, ante la mirada atónita de la bella doncella… Tras cruenta lucha callejera, desigual por cierto por la diferencia de edades, cae mortalmente herido el Marqués de la Totora.

Aggg, Agggg, ¡Maldito!... llega a decir el padre de Isabel en su último suspiro.

Isabel horrorizada por lo ocurrido miraba cómo su padre adorado moría por la espada de su amado Ricardo. ¡Qué situación tan desgarradora!... Entonces, Isabel, con el rostro pálido y ensombrecido coge la espada caída y se dirige a Ricardo y le dice:

Ricardo, hasta este momento te he amado mucho, pero ahora que haz matado a mi padre, te odio en el alma… Ahora lucharé hasta que muera yo, o tú…. Miserable.

Ricardo dirigiéndose a Isabel le dijo: ¡Perdóname Isabel!...¡me dejé llevar por mi pasión por ti!... Es que te amo tanto que enloquecí al saber que te casarías con otro.

Mientras hablaba, Ricardo tiró la espada, se arrodilló delante de Isabel, le rogó el perdón y lloró. Pero, Isabel se mantenía inflexible, entonces el joven amante dijo:

¡Mátame querida, así podré resarcir mi crimen!...

Con profundo dolor que le hería el alma, Isabel mira un momento a Ricardo, no podía perdonarlo, entonces la bella mujer hunde la espada en el pecho de Ricardo que esperaba pacientemente el último segundo de su vida.

Agggg, Agggg….. Isabel te amooo… se le oyó decir a Ricardo mientras caía al frío asfalto de piedra de la calle huamanguina.

Al día siguiente, Huamanga despertó con un cuadro macabro: Tres difuntos, todos de noble alcurnia estaban tendidos en un gran charco de sangre. Aquella macabra calle hoy es conocida como TRES MASCARAS en honor a estos nobles caballeros. Isabel entró al Convento de Santa Clara, haciéndose monja e hizo penitencia por su crimen.

¿Qué lecciones sacamos de esta historia?

Primero
Todo padre debe ser consejero.
No debe imponer o prohibir los amores de sus hijos como hizo el padre de Isabel.

Segundo
No puede haber compromisos a nombre de terceros sin su voluntad o consentimiento.
Tal como lo hizo el padre de Isabel al comprometerla sin la aprobación de ella.

Tercero
Un yerno nunca debe enfrentar a su suegro.
Puede traer funestas consecuencias a la pareja.

Autor: Versión libre de “Tradiciones Huamanguinas” de Juan de Mata. Creación literaria de Guillermo Huyhua

Sábado, 11 Enero 2014 16:38

Helme

Escrito por

Huamanga, 1831,

Hermenegildo Santa Cruz, mozuelo alegre y juguetón de 20 años, a quien llamaban cariñosamente Helme, se había enamorado de Rosita Abregú, la chica más linda del pueblo. Ella, con sus 18 años, era la gloria de jóvenes y viejos.

Helme y Rosa se juraron amor eterno. ¡Sólo la muerte nos separará! Decían: soñaban con hijos y una vida feliz… ¡Sueño de toda pareja enamorada!

Pero el destino estaba escrito…Doña Leonora, madre de Rosa, mujer solícita y ambiciosa, había decidido dejar de ser pobre y para ello casaría a su hija con don Jesús Santos, un rico comerciante de 40 años.

Rosa enamorada, casi muere de dolor, cuando su madre le prohíbe que vea a Helme y la obliga a casarse con don Jesús. No pudo hacer nada, resignada aceptó casarse. Helme no acepta tal decisión, maldijo su suerte y se dedicó a tomar.

Feliz, don Jesús llenó de joyas y vestidos lujosos a su joven esposa, y, a la suegra, ni que decir… realizó todos sus caprichos. Jesús pensaba que “el amor con el tiempo vendría”, ¡qué vana esperanza!. Convencido de ello, nuevamente comenzó a viajar llevando mercaderías hasta las Minas de Santa Inés. Se ausentaba por varios días y así fue mes tras mes.

El diablo no anda por gusto, dicen… Y fue que una noche que Helme, tomando con sus amigos, recordando más que nunca los desprecios de doña Leonora y loco de amor y celos va hasta la casa de Santos y toca la puerta…toc, toc, toc.

Rosa dormía, escucha entre sueños la voz de su amado, ella tampoco había olvidado a Helme, toc. toc, toc, los sonidos fueron más fuertes, insistentes toc, toc, toc…. Rosacha ñuja cuyayqim, abre la puerta, conversa conmigo, no sabes que estoy muriendo por ti, decía y lloraba tras la puerta.

Rosa, al escuchar la voz de su amado se sintió morir. Su corazón empezó a latir violentamente y le mandaba abrir la puerta, mientras que su conciencia le decía: ¡no abras!, ¡eres mujer casada!

Pero ¡ay! Abrió la puerta y sin medir las consecuencias se entregó a los brazos de Helme en el lecho de don Jesús. ¡Qué mala decisión!.

Los días iban y venían como Jesús a la minas de Santa Inés…todo el pueblo hablaba, pero nadie se atrevía a contar la verdad al platero… él se daba cuenta que algo pasaba por las miradas de sus vecinos.

Es entonces que un poeta escribió un libelo, un escrito donde se insulta o denigra a las personas, que decía:

Santos es un buen santo, en el reino de los santos, dinos Santos; ¿el madero en que murió Jesús, es Cruz Santa o Santa Cruz?

Don Jesús no entendió o no quiso entender el mensaje y sin hacer caso siguió con su vida.

Entonces el malévolo escritor publicó otro libelo que decía:

Este Santo no adivina y parece que tiene muermo, que diga entonces: ¿cuál misterio le rezan a San Cornelio?

Jesús, mordiéndose la cólera regresó a su hogar, observó a su mujer, para ella nada pasaba, seguía haciendo las labores cotidianas.

No es sabio el diablo por diablo sino por viejo, dicen. Jesús prepara su viaje y se despide de su mujer diciéndole que tardará un poco en volver,… cuida la casa, riega la sementera, le dice….

La noche cubría la vieja ciudad, los amantes se entregaron a su pasión y ahora dormían después de haber bebido unas copas de licor.

Tocan la puerta, toc, toc, toc… se escuchan voces. ¡Rosa… abre, abre!... grita el marido. Toc, toc, toc.

Rosa despierta asustada, no sabe que hacer, reconoce la voz de su marido. ¡Espera!.. le dice. ¡Voy a ponerme mis zapatos! Y loca de miedo despierta al amante que duerme y ronca sin escucharla… el sueño, el cansancio y el licor habían hecho su efecto.

Jesús, loco de celos, rompe la puerta de un empujón… al ingresar ve a Helme en su cama y a su mujer, su mujer, su Rosa, la mujer a la que entregó su vida, en quién ciegamente confió… lloraba arrodillada al pie de la cama.

Loco de rabia, toma un cuchillo, abre el pecho del desgraciado que nunca despertó y le saca el corazón… ante los gritos desesperados de Rosa.

Riendo como un loco pone el corazón de Helme en la mesa y le dice a Rosa: ¡Trágatelo o te mato!, ella comió el corazón crudo de su amado… Jesús de un tajo la mata también…

La honra con sangre se lava, se dijo…. Y riendo como un loco salió de su hogar para nunca más volver….

La leyenda dice que el loco Santos caminaba por las calles del pueblo pronunciando el nombre de Rosa, otros más justicieros dicen que murió de viejo tras las piedras que encierran la cárcel de Huamanga.

¿Qué lecciones sacamos de esta historia?

Primero
En el amor nadie manda.
Los padres deben aconsejar a sus hijos en los temas del amor y no imponer ni prohibirles a quién amar, porque los obligan a tomar malas decisiones.

Segundo
El amor nunca viene con el tiempo.
El amor se da o no se da. Nunca casarse con quién no quieres.

Tercero
No ser desleal ni infiel con la pareja.
Rosa fue desleal con su marido, pagó con su vida la traición.

Cuarto
No se debe lesionar ni mancillar el honor de una persona porque se pone en peligro de muerte.
Helme pues lesionó el honor de don Jesús y éste enloquecido lo mata.

Quinto
No matar.
Porque la vida es el bien más preciado del ser humano.

Autor: Versión libre de Guillermo Huyhua y Rosa Arroyo

Sábado, 11 Enero 2014 16:37

La Lagartija del Río (Tsirimpi*)

Escrito por

Había una vez una viejecita. Un dia ella salio con sus hija y sus nietos para visitar a otro de sus nietos. Pasó la noche y cuando quiso regresar, al día siguiente, no pudo a causa del mal tiempo.  Entonces dijo:

-- Voy al río a buscar lagartijas. (La viejecita era muy aficionada a comer lagartijas de río)

Así que se fue con su nieto a buscarlas y habiéndolas encontrado las metio dentro de su cushma, la que tenía amarrada con cinturón. Entonces cogió una; pero no la mato bien, de manera que cuando la metió en su cushma, la lagartija le mordió. Ella gritó:

--Ayayay, me estás mordiendo!

Sacó las lagartijas de su cushma, cogió algunas hojas y las metio en la boca de la lagartija, la cual estaba viva diciédole:

--Aquí esta. A ver muerde estas.

entonces su nieto le preguntó:

¿Por qué le hablas? Cuidado que se convierta en jaguar.

Después de un rato le dijo:

--Vamos pues a la casa.

Cuando la viejecita llegó a la casa de su nieto descubrió que su hija ya se había ido. Su nieto la invitó a pasar la noche en su casa. Pero ella no quiso. siguió cogiendo leña y luego se marchó para buscar a su hija. a medio camino le cogió la noche. Ella hizo un hueco entre un montón de palos que habían sido arrojados a la playa por el río. Cuando terminó hizo su candela y se sentó.

después de un ratito oyó al jaguar escarbando "charirin, charirin, charirin". Un poquito después, llegó más cerca. Ella cogió un pedazo de leña encendida y se lo tiró al jaguar quemándolo un poco. Este se retiró un poco, pero despues de un rato regresó otra vez y la viejecita le tiró otro pedazo de leña. así seguía hasta la media noche, cuando se le acabó la leña. Entonces el jaguar entró, la cogió, la atormentó hast la madrugada y después la mató mordiéndole la cabeza.

En la mañana su nieto dijo:

--Voy a ver a mi abuela, a ver si no le ha comido el jaguar.

Cuando llego a la playa la encontró. El jaguar que estaba acercándose retrocedió y desapareció en el monte.

El muchacho siguió por el camino hasta la casa de su mamá, y al llegar oyó a sus hermanitos jugando y riendo. Les gritó:

--¿Por qué se fueron dejando a la abuelita solita? Ya se la comió el jaguar. La lagartija se convirtió en jaguar por que mi abuelita le habló ayer.

Entonces su mamá se quedó muy triste y también sus hermanitos. El muchacho regresó otra vez a la playa y vió al jaguar lamiendo la sangre de su abuela. Le tiró una flecha que lo hirió y lo hizo correr hacia el monte.

Entonces el hombre cogió lo que quedaba de su abuelita y, amarrándolo de un palo, lo botó al río.

NOTA:

* Nombre de un animalito que vive en el río y que es muy parecido a la lagartija.

Según se cree no se puede hablar a la lagartija de río por que se convierte en jaguar. Tampoco uno puede reírse de ella. Pero se le puede comer por que es medicinal y cura a los enfermos. Especialmente los anémicos pueden comerla para tener buena sangre 

Cuentos Folklóricos De Los Machiguenga 
Traducción y recopilación de Harold Davis y Betty Elkins de Snell

Sábado, 11 Enero 2014 16:35

César Vallejo

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El camino te lleva a encontrarte en lugares, que has pensado que existian o con personas que ya no recuerdas su nombre, si no que recuerdas el lugar donde te contaron la historia y quien era el protagonista de la historia

Tenia yo como 16 años , en esa época cuando conocí la hacienda de Cultambo ubicada en la provincia de San José, en Pacasmayo en el departamento de la Libertad. Yo estaba caminando por esta ya arruinada hacienda, de paredes altas de adobe, con hermosas ventanas y cada habitación ya sin techo pero todas muy grandes, ahí era también en ésa época el lugar donde se les cancelaba la pensión a los pocos jubilados de esa hacienda que en sus mejores tiempos, tuvo un gran poder económico que ahora no era ni la sombra, ahí en esa fila de gente mayor conocí a un anciano aún recuerdo sus ojos inyectados de sangre y sus manos largas y muy arrugadas por el pasar del tiempo, lo salude y conversamos y me dijo te gusta lo que ves , ves esto , esto fue una gran hacienda y producia gran arroz y tenía muchos trabajadores, si le creo esto es muy grande respondí. aunque ahora solo esten en ruinas. El me dijo sabes quien trabajó acá como peón, no le respondia , aca trabajó César Vallejo, el fue peón de ésta hacienda, yo le dije le creo eso habra sido antes de ser un gran escritor, de ser un gran poeta, el muy serio me dijo, el nunca escribio, el que escribia era su compañero de cuarto, el era el poeta, solo que el murió unos meses después de conocer a César, es ahí donde el, le copia todos lo que habia escrito antes de su muerte, es asi como el , como César Vallejo se hace el gran escirtor que todos ahora reconocen , es por eso que cuando el termina en Europa, el muere , sin escribir más. es por eso que el es uno de los grandes escritores que el mundo reconoce , sin que el lo halla escrito.

Sábado, 11 Enero 2014 16:34

Hitler en Peru

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Viajando por cuestiones de trabajo, en el 2000 , por el departamento de La Libertad, llegue hasta una parte ya de la sierra libertena , el pueblo es Ascope , ubicado a la izquierda de la Panamericana Norte, los kilometros no los recuerdo y no es lo importante de esta historia si no, lo que sigue, ya habiendo trabajado varias semanas y con los fines de semana sin viajar , estuve andando por sus calles y pequenas plazas,es ahi donde conozco a unos senores ya todos ellos superando la base 7, y ellos muy amablemente, compartieron conmigo un momento de su tiempo y entre conversaciones con Don Estuardo ,me dijo una noche , me creerias si te digo que en Sushubamba, en la hacienda de los Gildemeister que eran duenos de Casagrande por los anos 45 o 47, en su hacienda estuvo viviendo con ellos Hitler, yo como cualquiera dije no se lo creo y me dijo hagamos un poco de historia. Los Gildemeister eran alemanes  con mucho dinero , ellos eran duenos de Casagrande la hacienda azucarera mas grande de Sudamerica , su extencion era de la costa hasta la sierra de Trujillo , ellos controlaban la salida del azucar por barco y asi tenian acceso al oceano sin que nadie les diga algo; bueno la gente de Sushubamba cuentan que un dia , llego a la hacienda de los Gildemeister un hombre bajito , muy blanco , con un bigote muy particular , que lo cuidaban unos hombres muy altos y con porte militar y que siempre El andaba en auto , para esa epoca un auto solo era para los multimionarios de Peru , y en esa epoca eran los Gildemeister , bueno estos hombres estuvieron buen tiempo en la hacienda , hasta que como llegaron , asi desaparecieron. El tiempo paso y ellos se olvidaron de estos hombres y su extrana apariencia. Hasta que un buen dia llego un periodico con la foto de algunos oficiales alemanes que eran buscados , y entre ellos destacaba uno , y los pobladores reconocieron muy seguros a uno , el , el es  el que estuvo en la hacienda muy proteguido , si es el y todos ellos aseguraron que ese pequeno hombre era Hitler.

Enviado por: Fantasma

Viernes, 10 Enero 2014 22:30

Sucre, a Paso de Vencedores

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Historia de la hazaña gloriosa del General Antonio José de Sucre. Época Republicana.

En la batalla de Junín, del 6 de agosto de 1824, la intervención oportuna de los peruanos Coronel Isidoro Suárez y Andrés Rázuri, convierten una batalla perdida en un audaz triunfo patriota, ante la sorpresa de Canterac. Éste, derrotado, inicia el repliegue hacia el sur, con intenciones de reunirse con las tropas del Virrey La Serna y las del general Valdés en el Cuzco y planificar la contraofensiva. En su recorrido, los batallones españoles de caballería e infantería tomaron el camino hacia Tarma, luego a Jauja y Huancayo. De allí, prosiguen a Huayucachi, Acostambo, Iscuchaca, Acoria, Pumaranra, Acobamba, Pomacocha, Marca, luego ingresa a territorio ayacuchano por Luricocha, Huanta y llegando a Huamanga el 21 de agosto.

El ejército libertador comandado por el General Simón Bolívar, persigue a Canterac, por un camino paralelo a la recorrida por los españoles. De Huancayo van hacia Sapallanga, Pucará, Pazos, Tongos, Pampas, Tocllacuri, Colcabamba, Tocas, Paucarbamba, Locroja, Mayoc, Luricocha y Huanta, posteriormente ingresan a Huamanga el 28 de agosto. Tan sólo 7 días de diferencia tenían separados a los dos formidables ejércitos.

En todo el recorrido, los pueblos tomaban partido por el ejército libertador. Se organizaban en guerrillas y no dejaban en paz al ejército español. La actividad de los guerrilleros, llamados montoneros, era febril y muy trabajosa. El general español Gerónimo Valdéz decía de ellos: “… nos retiraban por todas partes los ganados, nos tomaban convoyes y los rezagados; se quedaban con los pertrechos y los equipajes que no podían conducirse, y, en una palabra, nos hacían la guerra de cuantas maneras estaban a sus alcances”.

El general Sucre, en Huancayo, había sido comisionado por Bolívar para ir a la retaguardia a apurar las cargas y a los retrasados dados de alta que se encontraban en Cerro de Pasco, mientras que los españoles, sabiendo que los patriotas les pisaban los talones, se dirigieron hacia el sur en dos columnas: La primera, saliendo el 23 de agosto de Huamanga, se dirigieron por Tambillo, Matará, Ocros, pasando por las alturas de Concepción ingresan a territorio de Apurímac, llegando a Bombón, Chincheros, Uripa, Moyobamba, Talavera, finalmente llegaron a Andahuaylas entre el 8 y 10 de setiembre.

La otra columna, salió de Huamanga hacia Chupas, Manzanayocc, Pampa Cangallo, Cangallo, Colca, Cayara, Chincheros, Hualla, Canaria, Apongo, Asquipata, Querobamba y Larcay causando mil tropelías entre los pueblos. Allí se concentran con parte del ejército español que provenía de la costa y parten hacia Chalhuanca llegando entre el 11 y el 14 de septiembre.

Sucre, inconforme por estar en la retaguardia, reclamó a Bolívar por su situación, a lo que el 4 de septiembre Bolívar le responde diciéndole: “Si usted se va no corresponde a la idea que yo tengo formada de su corazón. Si usted se quiere venir a ponerse a la cabeza del ejército, yo me iré atrás, y usted marchará adelante para que todo el mundo vea que el destino que le he dado a usted no lo desprecio para mi”, Bolívar lo nombra como General del Ejército Unido Libertador, empieza a dirigir al ejército con destino a Andahuaylas siendo Bolívar quien va a la retaguardia.

Los montoneros, al mando del coronel Carreño, hostilizaban permanentemente a los españoles, e iban delante del ejército libertador que dirigidos por Sucre salieron de Huamanga el 14 de septiembre en persecución de los chapetones y se encaminó por Chupas, Manzanayoc, Pampa Cangallo, Cangallo, Colca, Cayara, Chincheros, Hualla, Canaria, Apongo, Asquipata, Tintay, Querobamba, Soras, Larcay, Pampachiri, Urhuani llegando a Chalhuanca el 24 del mismo mes. Bolívar que venía a la retaguardia tuvo que retirarse hacia Lima, dejando completamente en el mando al General Sucre.

El 22 y 23 de septiembre, las tropas del Virrey La Serna, Canterac y Valdés formaron el Ejército de Operaciones del Perú y se concentraron en Limatambo, fuera del Cuzco, tenían aproximadamente 10,000 hombres en todas las armas, 1600 de caballería y 14 piezas de artillería. Allí planearon la contraofensiva contra las tropas de Sucre. Se dirigen al pueblo de Accha, al sur del Cuzco, provocando la incertidumbre de los patriotas que pensaban que la batalla final sería en Apurímac. Dan un rodeo hacia Colquemarca, luego a Haquira, Mamara, Sabaino, Sañayca, Capaya, Toraya y Pampachiri, provocando la retirada de los patriotas hacia Huayllate y Lambrama, pueblos al centro del departamento de Apurímac. Así, hábilmente, los españoles se dirigieron hacia el norte sin presentar batalla y dejó en el sur al ejército patriota, pasando por Pampachiri, Sañayca, Larcay, Soras, Paico, Chilcayoc, Carhuanca, Vilcashuamán, Pomacocha, Rajaracay y llegaron a Huamanga el 16 de octubre, dejando un grueso del ejército en Rajaracay y Ocros. Con esta maniobra magistral, a marcha forzada, el ejército del Virrey La Serna había cortado la comunicación de las provincias libres del norte con el ejército de Sucre.

Los patriotas por su parte de Lambrama se dirigen a Sirca, Casinchihua, Chalhuani, Quisuara, Chulcuisa, Andahuaylas, hasta las riberas del río Pampas listos para ingresar a territorio ayacuchano. Mas en Bombón, cerca de Concepción, tuvieron un encuentro de armas los dos ejércitos. Hubo fugaces choques de las avanzadas. Y es en Matará en la quebrada de Collpahuaycco, donde los españoles casi aniquilan al ejército patriota, habían preparado una emboscada, pero, la hábil maniobra de Sucre evitó que la pérdida fuera mayor, fueron 300 valientes que perdieron la vida ante la felonía chapetona. El ganador de la Batalla de Batalla de Collpahuayco fueron los españoles el 3 de diciembre, y fue ascendido al grado de Brigadier el jefe del batallón Cantabria coronel Antonio Tur por haberse distinguido en el campo de batalla y dar muerte a muchos patriotas.

Los españoles pensaron que los patriotas se habían dispersado, pero éstos tranquilos y serenos, al día siguiente se desplazaron en la llanura de Tambo Cangallo y se posesionaron de dos cerritos para el combate pero el virrey los rehuye. Esa noche ambos ejércitos acampan vigilándose a tan solo 2.5 km. de distancia uno de otro.

Ya eran las 7 de la noche cuando Sucre ordena encender fogatas, lo españoles se tranquilizaron porque los creían que los patriotas descansando, a las 9 de la noche abandonan sigilosamente el campamento con tal precaución que al amanecer los españoles habían sido burlados, una hazaña más de Sucre, que dirigió a sus hueste por el Camino Real y entraron al río Pongora (en Yucay) por la quebrada honda de Acocro, Huaychao, Acosvinchos y llegaron a las pampas de Quinua entre el 6, 7 y 8 de diciembre. Los españoles burlados emprendieron una marcha forzada en forma paralela, con el fin de adelantarse, por Tambillo hasta llegar a las formidables alturas de Paccaicasa, Una vez allí, se posesionaron de la parte alta de las pampas de Quinua llamado Kuntur Kunka.

Era el pasaje final, el 8 de diciembre, los ejércitos estaban posicionados. Los españoles en la parte alta de Kuntur Kunka, tenían 14 batallones, 12 escuadrones y 11 cañones y contaba con un total de 6,906 soldados: 5,876 de infantería y 1,030 de caballería. Los patriotas, por su parte, tenían 11 batallones, 9 escuadrones y un cañón, sumando 5,780 soldados en todas las armas. El 9 de diciembre, Sucre pasa revista a sus jefes y soldados y los alienta a paso de vencedores y del otro lado el Virrey La Serna soberbio pasa revista a su tropa, viendo que eran más daba por descontado el triunfo… pero a las una y 45 de la tarde, La Serna era prisionero… la victoria por la libertad de toda América se había dado…. ¡Gloria a Sucre y a los patriotas americanos!

Ayacucho, nación agradecida, da el nombre a una de sus jóvenes provincias y en honor a este valeroso soldado, americano, el 13 de enero de 1986, por Ley Nº 24446 se crea la Provincia de Sucre.


¿Qué lecciones sacamos de esta crónica?

Primero
En la vida siempre busca culminar bien una tarea iniciada, cualesquiera sea tu oficio o profesión.
Tal como hicieron Bolívar y Sucre al liberar totalmente América en las batallas de Junín y Ayacucho.

Segundo
Si sabes que puedes servir mejor no te detengas por miedo al que dirán.
Tal como lo hizo Sucre al reclamar a Bolívar estar a la vanguardia del ejército.

Tercero
No puedes esperar sentado que las cosas se den, busca los resultados con lógica y técnica
Tal como lo hizo Sucre cuando en Tambo Cangallo deja con los crespos hechos a los españoles

Pero, queda flotando una pregunta: Si los españoles estaban en ventaja por el número de combatientes, mayor artillería y por la posición del terreno, ¿qué sucedió en el campo de batalla para que la segura derrota de los patriotas se convirtiera en gloriosa victoria en Ayacucho?

Autor: Fuente: Rubén Aucahuasi Dongo. Creación literaria de Guillermo Huyhua y Rosa Arroyo.

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